Entrevista a Daniel Molleja, nuestro mentor legal: “La diferencia entre una pyme y una startup reside en el carácter de innovación, lo disruptivo de la idea y la fuerza dinámica que tiene el modelo de negocio”

La protección jurídica en las empresas es indispensable en la puesta en marcha de la sociedad, por eso es un bloque de trabajo en la aceleración del Programa Minerva. Para conocer más de su importancia, entrevistamos a nuestro mentor legal, Daniel Molleja Conde, abogado y consultor internacional de negocios especializado en el sector tecnológico.

¿Cómo te definirías a nivel profesional?

Me definiría como una persona dinámica, inquieta y muy interactiva con el entorno.

¿Qué hizo que te interesaras por el mundo de la consultoría empresarial y por qué decidiste especializarte en el sector tecnológico?

Lo que me animó fue haber pasado por la experiencia de tener empresa, gestionar un proyecto, conocer la realidad empresarial y acumular conocimientos en distintos sectores. La inquietud por conocer las realidades de otros sitios me llevó a combinar las dos cosas, aplicar todo lo que había aprendido, mi experiencia personal en el mundo empresarial con el conocimiento de otros mercados, fue entonces cuando me dedique al mundo de la consultoría.

¿Cómo comenzaste a colaborar con el Programa Minerva y cómo valoras la trayectoria en el programa hasta ahora? ¿Consideras que ha sido una experiencia enriquecedora?

Comencé a colaborar en el Programa gracias a un conocido que también se dedica a la consultoría y tenía contacto con Minerva. El grado de relación con el programa fue aumentando, cada vez había más demanda de los proyectos y gracias a la valoración positiva que se ha hecho de mi colaboración. Es un proyecto que me enriquece mucho, para mi profesión es muy importante estar siempre en contacto con lo último del mercado. Me alimenta tanto profesional como personalmente. Me encanta la dinámica que tienen los proyectos y estar en contacto con nuevas ideas.

¿En qué consiste el asesoramiento legal que trabajas con las startups Minerva? ¿Cuál es la metodología que sigues?

El asesoramiento legal para las empresas en general adolece en estos tiempos de tecnologías. Normalmente a los proyectos les falta experiencia empresarial e interacción con el mercado, no valoran suficientemente la repercusión que tiene que usar documentos jurídicos no estén bien adaptados o que no sean correctos. Personalmente me gusta tratar el tema jurídico de forma preventiva, primero revisando bien al cliente, analizando el perfil y valorando donde quieren ir, procuro trabajar como si fuera un traje a medida. A cada caso una respuesta, entendiendo muy bien que es lo que quieren hacer, e integrando la respuesta jurídica con el modelo de negocio, y sobre todo con un modelo de negocio depurado que tenga viabilidad a largo plazo. Lo trabajamos por fases, se va construyendo según el calendario que por la propia experiencia que hemos ido labrando Minerva y yo parece más operativo. Primero hay un primer contacto con los proyectos, se trabaja un taller donde se da una formación general de los aspectos de tipo jurídico que tienen impacto en su actividad empresarial. Después se trabaja la parte corporativa, aquella en relación con los pactos de socios, los términos contractuales que tienen cada uno para su proyecto, con la idea de que la relación que tienen con el mercado sea lineal, limpia y que no genere problemas de responsabilidad para ellos. Para concluir, adicionalmente a eso se desarrollan todas las consultas de naturaleza jurídica o estratégica que se consideran oportunas.

¿Cuáles son las preocupaciones más habituales en el ámbito legal y jurídico de los emprendedores? Es decir, ¿qué tipo de cuestiones generan más consultas en este campo?, ¿Qué errores sueles ver con más frecuencia al poner en marcha una empresa, desde el punto de vista legal?

Podríamos dividirlos en tres pilares los temas que más inquietud generan en general entre los proyectos. El primero es la relación entre los socios, todo lo que es la parte de gobierno corporativo, como tomar decisiones, como incorporar nuevos socios, como no perder el control del proyecto… y cómo plasmar todo eso.

La segunda cuestión es la relativa a responsabilidad, aquello que tiene que ver con efectos patrimoniales, sin responden personalmente o no, deudas, si el negocio no va bien… todo esto también va vinculado a los contratos, como se hacen, hasta donde llega el alcance, como hay que responder ante cualquier problema que pueda suceder con el cliente.

Y finalmente todo lo relativo a la protección de temas industriales, aquello que tiene que ver con patentes, marcas, ámbito de producción, la confidencialidad del secreto industrial…

Desde tu punto de vista profesional, ¿qué diferencias hay entre el modelo de negocio ‘startup’ y una pyme?

La diferencia básicamente está no tanto en el objeto, sino en la dinámica y la forma de organizar. La startup es un modelo que tiene mucha energía, que cuenta con un gran empuje por parte de las personas que están detrás. Normalmente tiene un factor de innovación, es decir algún elemento disruptivo con respecto a lo que está siendo la oferta en el mercado. Este modelo generalmente se caracteriza por tener ambición, normalmente son personas que quieren crecer en capital y posición geográfica en mercados.

Sin embargo, el modelo pyme es más estático, puede tener el mismo objeto pero normalmente no incorpora elementos disruptivos de innovación, es un modelo donde el impulso suele ser más pasivo, donde la ambición no alcanza tanto, por lo que se quedan en un ámbito más cercano. Se pueden ver casos de empresas ya consolidados de las que surgen ideas que se acaban convirtiendo en startups.

En el proceso de internacionalización de una empresa entran en juegos diferentes legislaciones, dependiendo del país donde se vaya a exportar. ¿Son muy diferentes los requisitos legales entre países? ¿Qué debe tener en cuenta el emprendedor al iniciar las ventas en un nuevo país?

El proceso de internacionalización es un asunto bastante más delicado desde el punto de vista jurídico de lo que inicialmente alguien puede plantear. Las legislaciones cambian bastante de un país a otro, hay que tener en cuenta los aspectos de naturaleza aduanera, de carácter sanitario, de protección del consumidor y contractual. Todo este conjunto hay que considerarlo cuando se sale al mercado exterior, tanto para internacionalizarse como para exportar.

Para ello, hay que hacer un análisis del mercado al que se va a salir, y la forma con la que se quiere salir a ese mercado, sin coger un avión.

En general en los países europeos suele ser más fácil porque hay un mayor grado de armonización normativa frente a países terceros. Con respecto al tema europeo está la dificultad idiomática pero se cuenta con la ventaja jurídica. Hay mayor equiparación en términos jurídicos entre los distintos países europeos, además de que no existe el riesgo cambiario, no hay una moneda diferente.

En cambio, en el tema Latinoamericano si hay muchos cambios, estos países son bastantes particulares. El vender en México no significa que puedas vender en Colombia, incluso hay necesidad de adaptar el idioma, en este caso es un elemento estratégico importante.

Indícanos un manual o guía que consideres imprescindible en el ámbito legal si tienes una empresa.

No existe un único manual o guía que incluya todas las necesidades de negocio para el lanzamiento de una empresa y su funcionamiento. Hay muchos manuales publicados sobre esto, pero normalmente y por la dinámica que suelen tener este tipo de empresas, la información más fluida se obtiene por fuentes digitales y acudiendo a instituciones como pueden ser las Cámaras de Comercio, Confederaciones Empresariales, Consejerías de los Gobiernos diversos… incluso referencias como Minerva para poder tener esa información.

Si tuviera que hacer una recomendación sería navegar en esa red, en los apartados relativos a creación de empresas, internacionalización, modelos de gobierno corporativo…  De ahí se puede sacar una composición de todo el conjunto de lo que son las empresas.

Comunicación Minerva
comunicacion@programaminerva.es

Somos el programa de aceleración de referencia en Andalucía con más de 180 startups seleccionadas desde 2012 🚀



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