Cultiply tiene la fórmula de la fermentación inteligente: “Proporcionamos las condiciones idóneas para que los microorganismos se multipliquen”

Hablamos con Javier Viña, CEO de Cultiply, una startup de biotecnología que implanta multiplicadores de microorganismos involucrados en procesos de fermentación de la industria alimentaria. Esta fermentación inteligente puede mejorar la calidad de alimentos como la cerveza o el pan.

 ¿Por qué decidiste emprender?

 Lo que nos animó fue la gran ambición que persigue el equipo en su conjunto por contribuir al desarrollo de la industria biotecnológica en Andalucía, una comunidad donde este tejido empresarial es muy débil y prácticamente inexistente.

¿Cómo surgió la idea de Cultiply?

 Surge a través de una reunión con amigos entre cervezas, y curiosamente este sector de la cerveza es uno de nuestros grandes clientes potenciales. Nosotros, que venimos del sector farmacéutico, descubrimos que una de las tecnologías en las que somos especialistas, como es la biotecnología fermentativa era aplicable al sector alimentario en base a una serie de modificaciones.

 ¿Qué solución innovadora aporta al mercado?

 Hemos desarrollado una tecnología basada en unos dispositivos multiplicadores de fermentos, principalmente levaduras y bacterias lácticas, que se emplean en la industria alimentaria (sobre todo, en sectores como el vinícola, el de la cerveza, el panadero y el olivarero, entre otros). Además puede tener aplicación en embutidos y en productos lácteos.

¿Cuáles son los principales beneficios para las empresas que implantan este sistema?

 Nuestro dispositivo proporciona las condiciones idóneas en cuanto a temperaturas, PH, oxígeno disuelto, agitación y nutrientes para que los microorganismos (levaduras y bacterias lácticas) se multipliquen de manera eficiente y segura, consiguiendo un ahorro en los costes de producción. Además, evitan paradas en la fermentación y contaminaciones, que provocan cada año grandes pérdidas.

 ¿Vuestro sistema se implanta en la cadena de producción de alimentos?

 Sí, se instala en la propia fábrica de la industria y lo que consigue es multiplicar su levadura utilizada en la producción para añadirla posteriormente como un ingrediente más a su proceso de producción. Con esto también se impulsa la calidad del resultado final, en cuanto a la reducción de niveles de contaminación y mejoras organolépticas de los productos.

 ¿Cuál es la misión que perseguís?

Una de nuestras metas es contribuir al desarrollo de la industria agroalimentaria de Andalucía, y en España por consecuencia; y hacerlo a través de un fortalecimiento del tejido industrial biotecnológico.

¿Por qué apostaste por el Programa Minerva?

 Lo conocimos por recomendaciones de la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) y decidimos presentarnos en esta nueva edición de Minerva. Además del prestigio que tiene, se trata de un programa que está en funcionamiento a través de dos partners fundamentales, por la parte tecnológica que consigue Vodafone y por otra parte, la Junta de Andalucía, que tiene por objetivo el desarrollo rural, la industria agroalimentaria y la mejora por lo general de la economía andaluza.

Un consejo para futuros emprendedores.

Les recomendaría que preguntaran mucho, que se basaran también en las experiencias de otros emprendedores, y aprovecharan todas las herramientas existentes público―privadas que ofrecen ayuda a este sector del emprendimiento.