SecureKids, la app de control parental: “Los padres dejan la tablet y el smartphone como si fueran juguetes, y no lo son”

SecureKids es un servicio de gestión y control remoto para dispositivos Android, en el que tanto las familias como los colegios, se aseguran de que los menores hagan un uso correcto de los dispositivos móviles.  

En esta entrevista, Manuel Gómez, co-fundador y CEO de SecureKids, nos habla sobre la app, los planes de futuro de la empresa y la importancia de la educación en nuevas tecnologías.  

¿Qué fue lo que os hizo tomar el camino del emprendimiento? ¿Cómo surgió la idea?  

En nuestro caso, estábamos estudiando en la universidad de Málaga, en el último curso de Ingeniería Superior de Informática. Teníamos una asignatura donde el objetivo era crear un proyecto real. El profesor nos daba unas pautas y formaba los equipos. Debíamos aplicar todos los conocimientos que habíamos aprendido en toda la carrera y hacer un producto. Había tres tipos de proyectos y uno de ellos era: “control parental para Android”. Nuestro equipo eligió ese. Durante tres meses estuvimos trabajando en ello y al final salió una primera versión que se presentó ante un jurado. El proyecto gustó mucho y los profesores que había en el jurado nos animaron a que lo lleváramos adelante. 

A partir de ahí lo hablamos entre todos, entre los ocho del equipo. El profesor nos dijo que nos podía conseguir una oficina y este fue el pistoletazo de salida. Era el año 2014 y, con la crisis y la falta de trabajo, nos decidimos a lanzar esta idea. 

Peligros como el sexting o el ciberbullying son muy comunes. ¿Cómo ayuda SecureKids a los padres y colegios a proteger a los menores? 

Lo primero, ante estos peligros, es que SecureKids no te va a ayudar por sí sola. Los padres tienen que estar al día y conocer estos peligros. Deben ser los primeros en saber cómo tratarlo y encontrar estos síntomas. SecureKids te va a permitir que los menores no tengan acceso a ciertas herramientas a las que no deben tenerlo por la edad que tienen. Por tanto, el punto número uno es detectar, por parte de los padres, por donde se producen estos peligros como, por ejemplo, las redes sociales, y no dar acceso a los menores a estos lugares al menos hasta que los padres les hayan educado y enseñado a usar estas herramientas. Lo padres pueden formarse con cursos tanto online como presenciales, en los que también participamos frecuentemente.  

Poco a poco el padre tiene que ir dándoles acceso y utilizando los dispositivos con él, enseñándole a preservar su privacidad y a respetar la de los demás.  Un niño puede tanto recibir ciberbullying como ejercerlo sobre otros, por ello es tan importante la educación. SecureKids lo que te da es un método para que el menor no tenga acceso a lo que no debe según la edad que tenga. 

¿Qué características destacarías de la aplicación móvil? 

Destaco la simplicidad, porque nos lo dicen mucho nuestros usuarios. Los usuarios pueden hacer cualquier cosa con dos clics y todo es muy intuitivo nada más entrar en la plataforma. También destaco la privacidad hacia el menor. En este sector hay muchas aplicaciones que, más que un control parental, actúan como una aplicación espía, porque se puede ver todo lo que hace el menor en el móvil y sus mensajes, dejándolo sin ningún tipo de privacidad.  

En este sentido, nosotros apostamos más por la transparencia con el menor. Nosotros no vamos a enseñar sus conversaciones privadas. Si un padre no quiere que su hijo tenga conversaciones privadas, simplemente puede no darle al acceso a WhatsApp. Nosotros proporcionamos estadísticas de uso, qué aplicaciones utiliza más y cuánto tiempo y a partir de ahí el padre debe educar al menor y dar acceso según la edad que tenga.  

Por tanto, ¿crees que la educación en un uso responsable de los dispositivos tecnológicos debe ser complementario al uso de SecureKids? 

Totalmente. Nuestro servicio no es útil si no hay una educación antes. Hoy en día muchos padres dejan la tablet y el smartphone libremente como si fuera un juguete, y no lo son. Es una puerta hacia infinitos contenidos que se le da a un niño y puede acceder a contenidos que no son apropiados para él. Por tanto, antes de dar un dispositivo, los padres tienen que saber para qué sirve ese dispositivo. Una vez que ellos lo entiendan y se lo den al menor, el primer paso es utilizarlo con el menor, enseñándole lo que debe hacer y lo que no. Por último, implantar un servicio como el nuestro que le permita explorar con ciertas limitaciones y restricciones, las cuales se van quitando conforme la edad, hasta llegar un momento en el que no lo necesite. 

¿Qué es lo que más os costó al arrancar el proyecto? 

La mayoría de los miembros del equipo tenemos un perfil muy técnicoEmpezamos muy ilusionados porque teníamos conocimientos para realizar este tipo de servicios, pero no piensas en todo lo que conlleva una empresa: la administración y dirección, la parte de marketing, de ventas, etcétera. Cuando ya llevas unos meses y te enfrentas a la realidad, tienes que aprender este tipo de cosas y el progreso de la empresa va más lento. Para nosotros esto fue lo más duro. 

¿Cómo está siendo la aceptación de la aplicación en el mercado? 

Actualmente ya son más de ochenta mil familias las que utilizan nuestros servicios. Tenemos muy buena valoración y podemos decir que la aceptación está siendo bastante buena. Queremos empezar a crecer bastante porque en este mundo de las apps hay que conseguir más usuarios, pero, en general, hay buena aceptación 

¿Qué previsiones de futuro tiene SecureKids? 

Nos estamos embarcando en otra línea para colegios y empresas. Básicamente, el servicio es muy parecido, pero pudiendo gestionar un mayor número de dispositivos a la vez. Una familia al final no deja de tener, como mucho, dos dispositivos por niño y hasta cuatro menores por familia. Estas son gestiones que se hacen más individualizadas. Algunos de nuestros usuarios ya son empresas porque no han encontrado otra herramienta tan sencilla que les solucione el problema. Por tanto, vamos a dar el salto al mundo de la empresa. El próximo año vamos a dedicarlo a comercializar esta herramienta y a buscar una integración con la parte de familia, sobre todo mirando hacia la versión para colegios, de forma que los dispositivos puedan ser gestionados tanto por colegios como por padres según la hora. Estamos todavía estudiando esta posibilidad y viendo cómo encajarla. 

¿Como está siendo la aceleración en Minerva? 

Solo tenemos palabras de agradecimiento porque está siendo genial. Es muy exigente, cosa que nosotros agradecemos porque, al final, en el mundo de la startup, o estás activo al 100% o se te pasa el tiempo y no haces nada. Nos ha abierto muchas vías y canales de comercialización, muchísimos contactos y nos han memorizado en muchos aspectos de la empresa. En algunos que teníamos más controlados nos han reforzado la idea y en los que teníamos muy pocos conocimientos, nos los han dado. Ir con ellos al lado está siendo una experiencia súper agradable. 

Según vuestra experiencia ¿qué consejo le daríais a alguien que está pensando en emprender? 

Basándonos en los errores que hemos tenido, como comentaba antes, cuando tu empiezas a emprender estas muy ilusionado. En nuestro caso, éramos técnicos y pensábamos en hacer lo que nos gustaba, desarrollarlo y venderlo, pero cuando vas a emprender hay que informarse de lo que realmente conlleva emprender. Estás montando una empresa y es un mundo bastante duro porque montar algo desde cero y que funcione no es fácil. Tiene que formarse un equipo multidisciplinar, con diferentes perfiles, saber a lo que se van a enfrentar y, sobre todo, ponerle mucha ilusión y ganas porque es bastante reconfortante ver como tu proyecto va creciendo, teniendo usuarios, las primeras valoraciones… Es muy bonito, pero no deja de ser muy duro y hay que tener conocimiento de lo que se va a hacer.