Proyectos tecnológicos para el ahorro de agua en la agricultura

Hoy se celebra el Día Mundial del Agua, un recurso imprescindible pero cada vez más escaso que, además, es vital para la agricultura. La UNESCO calcula que hoy en día esta consume entre el 60% y el 70% del agua dulce y que esta cifra podría aumentar hasta un 19% en el año 2050 si la apuesta científica para mejorar la eficiencia hídrica no resulta suficiente ante el aumento de la población mundial.

Centros de investigación, agricultores, empresas y ONG, entre otros, idean y ponen en práctica nuevas tecnologías en la agricultura que nos ayudan a ahorrar agua, logrando con esto un uso más eficiente del recurso y de adaptación a los escenarios. Las actividades agrarias son las que más agua consumen en España, llegando al 70%. Alrededor del 20% es para uso industrial (incluyendo la generación de energía, la cual regresa aproximadamente el 95% del agua que utiliza) y un 10% es para el uso doméstico. La encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el uso del agua en el sector agrario, señala que los herbáceos (cereales, legumbres, arroz, maíz…) representan el 56% aproximadamente del volumen total del agua de riego, mientras que los cultivos que experimentaron un descenso con respecto a otros años y que menos cantidad utilizan son el olivar y el viñedo, con el 8,8% del volumen.

La variabilidad del clima es el mayor problema para los agricultores de hoy

El cambio climático a largo plazo y el calentamiento del planeta traerían consigo diversos hechos que afectarían a la agricultura. Aquí incluimos algunos de ellos:

  • El clima sería menos previsible en general, lo que complicaría la planificación de las actividades agrícolas.
  • Los extremos climáticos, que son casi imposibles de prever, podrían hacerse más frecuentes.
  • Aumentaría el nivel del mar, lo que sería una amenaza para la valiosa agricultura de las costas, en particular en las islas pequeñas de tierras bajas.
  • Avanzarían plagas y enfermedades hacia zonas donde antes no existían.

Este cambio natural de las lluvias, la temperatura y otras condiciones del clima es el principal factor que explica la variabilidad de la producción agrícola, lo que a su vez supone uno de los factores principales de la falta de seguridad alimentaria.

España líder mundial en rentabilización del riego

Según Enrique Playán, investigador del CSIC en la Estación Experimental de Aula Dei y especializado en ciencias agrarias y ambientales, a pesar de estos porcentajes de agua que se utiliza en la agricultura, España es líder mundial en rentabilizar el riego, es decir, que se riega con menos agua de la que se necesita pero con la suficiente como para que se genere el mayor beneficio y que no solo se ahorre agua, sino que esta se evapore lo menos posible. Además, subraya la importancia del desarrollo y el uso de apps que te permitan llevar un seguimiento tanto del seguimiento de tu finca agraria como de la meteorología mientras estás lejos de ella, para así programar el consumo de agua que más se adecue.

Dentro del Programa Minerva encontramos emprendedores que trabajan para crear soluciones y reducir el gasto del agua

Sensacultivo es un dispositivo capaz de conocer el estado de cualquier tipo de cultivo en tiempo real a través de un smartphone, permitiendo así reducir el consumo de agua hasta en un 25% y disminuir el riesgo de infección de plagas y enfermedades de los cultivos. Por otro lado, Alcuzapp, ofrece un conjunto de herramientas diseñadas para optimizar los procedimientos de comunicación de datos entre las almazaras y los agricultores, permitiendo realizar operaciones para las cuales antes era necesario estar presencialmente. Smart Biosystem ha desarrollado el Sistema Autómata de Cultivo (S.A.C.) para zonas verdes, huertos e invernaderos, que se controla y monitoriza telemáticamente mediante cualquier teléfono inteligente y que permite el riego deforma automatizada. Por último, Aquamática es una app que permite saber, planificar y gestionar las necesidades hídricas de las plantas, cultivos y áreas verdes, proporcionando además los datos necesarios que orientan al cliente en cómo y cuándo debe regar de manera eficiente.

Ahorrar agua no es sólo importante para nuestro bolsillo, sino también para un consumo sostenible de los recursos del planeta, y hay diversas formas de hacerlo al alcance de todos. ¿Qué te parecen estos proyectos? ¿Crees que son útiles y que facilitan el trabajo agrícola? ¿Qué aportas tú para ahorrar este valioso recurso?