El futuro es Smart City

Según la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), se contabilizan en nuestro país hasta 60 ciudades con proyectos Smart City, un número muy destacable para este 2016 que estará marcado por la innovación y las soluciones inteligentes para mejorar la gestión de las ciudades y la calidad de vida de los usuarios.

La primera ciudad en llevar la etiqueta ‘smart’ fue Santander. Otras grandes ciudades como Barcelona, Madrid y Bilbao también destacan por su impulso de la Smart City en relación a la gestión pública, el medio ambiente, la movilidad y el transporte.  Las tres están en el top 5 de las ciudades más inteligentes de España, y la ciudad condal ha conseguido colarse en el número 10 de las mejores Smart Cities en el mundo, pero en Andalucía también contamos con ciudades inteligentes emergentes.

¿Qué elementos son necesarios para convertir una ciudad en ‘smart’?

Según Endesa Educa, hay cuatro objetivos fundamentales que debe cumplir el proyecto Smart City de una ciudad que aplica las TIC para mejorar su infraestructura:

  • Un desarrollo económico sostenible.
  • Una buena gestión de los recursos naturales a través de acción participativa.
  • Un compromiso firme entre las administración pública y los ciudadanos. os ciudadanos son sin duda la parte fundamental de una Smart City, ya que sin su participación activa no es posible poder llevar a cabo estas iniciativas.
  • Un compromiso con su entorno, elementos arquitectónicos de vanguardia, y donde las infraestructuras están dotadas de las soluciones tecnológicas más avanzadas para facilitar la interacción del ciudadano con los elementos urbanos, haciendo su vida más fácil.

Emprender en Smart City, ¿es posible?

Según ¿Cómo emprender en el ámbito de las smart cities? de la guía de emprendedores TIC del proyecto ETICS de Conectic, existen muchos proyectos en la actualidad preparados para ser implementados en una ciudad inteligente. Elementos innovadores como la optimización de rutas en la recogida de residuos, desarrollo de sensores especializados en medición de calidad del aire, temperatura, velocidad de los vehículos, o volumen de agua o contenido. Por otro lado, la movilidad también ha dado lugar a nuevas tecnologías como la comunicación inalámbrica NFC, que permite la recogida de datos y el pago móvil, entre otras facilidades.

En definitiva, se trata de impulsar proyectos tecnológicos que mejoren la calidad de vida ciudadana, especialmente en los ámbitos de accesibilidad e integración, y permitan optimizar los procesos de áreas municipales de forma sostenible y eficiente. En la última convocatoria de Minerva hemos tenido proyectos emprendedores enmarcados en las smart cities, como Wiim, comprometido con la autonomía de las personas con discapacidad auditiva en entornos urbanos; o Interlight, que supone ahorro en costes, cuidado medioambiental y mejora de la seguridad vial con su sistema lumínico en carreteras.